La fiscalía de Neubrandenburg en el estado federado de Mecklemburgo-Anntepomerania, noreste de Alemania, informó hoy de que el bebé hallado muerto el pasado fin de semana en un mueble frigorífico en una casa de Neustrelitz fue estrangulado.
Así se desprende de la autopsia realizada al cadáver, precisó hoy la fiscalía.
La madre, de 21 años, confesó a la policía que mantuvo su embarazo en secreto y que dio a luz en febrero, pero que el bebé nació muerto.
Sin embargo, el informe forense sostiene que el niño nació con vida, fue estrangulado y congelado durante meses en un mueble frigorífico porque la madre "no quería simplemente tirarlo", según se justificó la joven ante la policía.
El fiscal asegura que todavía no está claro de los motivos que tuvo la joven para estrangular a su bebé, aunque podría ser debido al miedo que tenía a perder su puesto de trabajo y del futuro si tenía a su cargo un niño.
Según las primeras investigaciones realizadas por la policía, una hermana de la joven de 21 años descubrió el pasado fin de semana el cadáver del bebé en el mueble frigorífico envuelto en un trapo y dentro de una bolsa de plástico.
La hermana informó a sus padres del macabro hallazgo en la casa de la joven de 21 años y éstos llamaron a la policía.
Otros casos
Últimamente se han dado varios casos en Alemania de bebés encontrados muertos en frigoríficos.
En Baiersdorf, en el estado federado de Baviera, la policía descubrió el cadáver de un recién nacido al que su propia madre había matado y congelado tras dar a luz.
En Cottbus, en el land de Brandeburgo, unos padres escondieron durante dos años y medio en un congelador a su hijo al que habían dejado morir de hambre.