Un coleccionista de rompecabezas y juegos de paciencia e ingenio de todo el mundo donará sus 30.000 tesoros a la Universidad de Indiana para hacer con ellos un museo y que sean usados en la enseñanza de los estudiantes ávidos de recreaciones matemáticas.
El jueves se inaugurará una primera exposición en la biblioteca Lilly de la Universidad de Indiana en Bloomington, cerca de Indianapolis (norte), con 400 rompecabezas de la colección de Jerry Slocum, reputado especialista y autor de una decena de libros sobre el tema.
El famoso Cubo de Rubik -inventado por un matemático húngaro y que sigue siendo el más famoso de todos los rompecabezas y uno de los más difíciles- tendrá un sitial de preferencia, con su embalaje original de 1980.
Pero también habrá puzzles metálicos y mecánicos franceses, alemanes y holandeses de los siglos XVII y XVIII, cajas con compartimentos japonesas o anillos chinos, algunos reproducidos a mayor tamaño para que puedan ser manipulados por el público.
Ex ingeniero en aeronáutica, Jerry Slocum acumuló durante sus viajes su gran pasión: rompecabezas, cajas de secretos, laberintos, cerámicas agujereadas que no se vacían, juegos de armado de formas piramidales o cúbicas, encajes en tres dimensiones o hilos de hierro o de cuerda que deben ser desenredados.
"Estoy envejeciendo. Quería que una universidad se ocupe de ellos para que estos rompecabezas sirvan para la educación, para la investigación y el público. Son un ejemplo del ingenio humano", dijo este jubilado de 75 años.
La Universidad de Indiana ya prevé realizar, cuando se reanuden los cursos, trabajos prácticos con estos puzzles para aquellos que estudian los juegos matemáticos.
Jerry Slocum se apasionó por este tipo de juegos cuando era pequeño. "Mi padre me traía de sus viajes rompecabezas en vez de pistolas de plástico", contó a la AFP. A los 10 años, compró sus primeros anillos chinos y le llevó dos semanas resolver el juego, cuando nadie en su familia o su entorno lo logró.
"Fue una satisfacción tal, una felicidad tal, que fue una experiencia que cambió mi vida", recordó.
Según él, las primeras cualidades para ser un aficionado a la solución de rompecabezas son "la paciencia y la flexibilidad de espíritu".
"Hay que saber mirar las cosas de diferentes maneras para resolver un rompecabezas", dijo, asegurando que la disposición hacia las matemáticas no es un postulado sine qua non.
Aunque la historia de los puzzles se remonta a la antigüedad -algunos juegos son citados en la Biblia, asegura Jerry Slocum-, su renovación es constante actualmente, especialmente en Japón, de lejos "el mayor mercado" de estos juegos misterioros, apenas por delante de la República Checa.
Cada año desde hace 26 años Jerry Slocum, cuya clasificación de estos rompecabezas es reconocida internacionalmente, organiza un "puzzle party" internacional de cinco días, en la que participan los mayores diseñadores y fanáticos de estos objetos "imposibles".