Un reloj de chocolate de casi tres metros de altura y 120 kilogramos construido en una localidad del centro de Alemania se convirtió en el más grande del mundo, anunciaron los constructores del dulce aparato, cuyas piezas se vendieron posteriormente con un fin benéfico.
La máquina de chocolate medía 2,8 metros de altura y sus marcos y caja hechos de madera atesoraron 120 kilos de puro chocolate.
El reloj se terminó durante el fin de semana con la colocación de los últimos detalles que la fábrica de chocolate Halloren, la más antigua de Alemania, y la casa de relojes Harz, pusieron en la localidad alemana de Gernrode.
El reloj gigante fue posteriormente vendido a piezas con un fin benéfico el domingo.