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El Mundial de los hechos insólitos
Miércoles, 05 de Julio de 2006
De las tres tarjetas amarillas para el croata Josip Simunic hasta los cambios de capitanía, pasando por los gestos raros en enfrentamientos, el Mundial-2006 de fútbol recogió hechos insólitos, incluso dentro del propio juego.

El holandés Mark van Bommel, por culpa de su pantalón roto, tuvo que salir para cambiarselo. Durante ese momento él debía marcar al portugués Maniche en el partido de octavos de final entre Holanda y Portugal, que al final anotó el único gol de las botas de... Maniche.


Foto ampliada
Anotar con el pie y con la cabeza y con la rodilla: esto último lo hizo el ucraniano Rusol contra Arabia Saudí (4-0) en un córner. Y el brasileño Adriano con su muslo, tras un centro de Cafú ante Ghana (3-0) en octavos tras dos fueras de juego consecutivos.

Las imágenes son indiscutibles para el dúo Poll-Simunic. En el partido Croacia-Australia el árbitro inglés Graham Poll le sacó una primera tarjeta amarilla al croata en el minuto 61 y después una segunda en el 90. El jugador caminaba hacia el vestuario, pero al no ver la roja volvió. Se quedó en el campo de juego y en el minuto 93 el juez pitó el final (2-2 y clasificación de los oceánicos) y Simunic lo fue a buscar. Poll, sobrepasado, sacó una nueva tarjeta (la tercera) al croata y esta vez sí le sacó la roja. El croata recibió tres amarillas y una roja, todo un récord para una Copa del Mundo.

Un hecho insólito como el cabello del trinitense Brent Sancho, cuyo peinado sirvió para que el inglés Peter Crouch se agarrara y saltara mejor para clavar de cabeza el 1-0 ante Trinidad y Tobago, que al final perdió 2-0.

David Beckham, quien contra Ecuador marcó el tanto de la victoria inglesa contra Ecuador en cuartos de final con un genial tiro libre, terminó vomitando en el campo de juego, algo feo aunque todas las mujeres vean a 'Becks' como un metrosexual pulcro.

El mexicano Jared Borgetti se llevó "el premio" de máximo artillero, pero en autogoles, al meter un fuerte cabezazo contra su portero Oswaldo Sánchez en la derrota contra Argentina en octavos de final, 2-1 en la prórroga.

La FIFA tuvo compasión y después le dio el gol al argentino Hernán Crespo, pero todos saben que el que la embocó fue el jugador del 'Tri'.

En Francia se turnan por suceder a Zinedine Zidane a la hora de ponerse el brazalete de capitán cuando sale del campo. David Trezeguet (sonriente lo agarró por primera vez, a los 91 minutos), Patrick Vieira, y Fabien Barthez tuvieron ese honor.

La cinta de capitán también se paseó mucho entre los brazos de los angoleños, que utilizaron tres capitanes contra Portugal (Appiah, Figuereido y André) y México (los dos primeros y Jamba).

Arabia Saudí se ilustró de manera sorprendente: cuando Al Jaber entró en juego en el minuto 82 contra Túnez, Sulimani, el capitán, le cedió su cinta, pese a quedarse en el campo de juego. Podría parecer un acto de respeto, pero Sulimani parece no apreciar el hecho de ceder el brazalete, ya que una vez se lo dio a Al Temyat, quien ni siquiera había sido titular.

El tunecino Bouazizi, por su parte, es el único capitán que salió en todos los partidos (a los 55, 57 y 79 minutos).
Fuente: AFP
 
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