Un párroco polaco con afición a apostar se marchó inadvertidamente de su parroquia de la localidad polaca de Lowicz, llevándose consigo el dinero de la colecta de la comunidad, informó la prensa local el jueves.
Los fieles de la parroquia del Espíritu Santo de Lowicz se quedaron un tanto perplejos al no ver al padre Franciszek Augustynski desde mediodía y decidieron investigar, según el diario Dziennik Lodzki.
Los creyentes averiguaron que el párroco no sólo se había marchado, sino que también se había ido el equivalente a miles de euros que los 11.000 parroqianos habían donado trabajosamente para renovar su iglesia.
Según el periódico, al padre Augustynski le gustaba el juego y probablemente buscó un refugio en Londres para escapar de sus deudas.
Aunque no se ha presentado ninguna queja formal contra el predicador.
"No hemos llamado a la policía. Es un asunto interno", dijo el padre Stanislaw Plichta, secretario de la diócesis de Lowicz, radicada en una parte muy devota de la mayoritariamente católica Polonia.