Un perro guardián de raza rottweiller, que mató a un presunto ladrón a mordiscos, ha desatado una insólita polémica dividiendo a los peruanos entre quienes lo consideran un héroe y aquellos que piden su muerte.
El caso domina desde hace tres días los debates en la prensa escrita y en la televisión, donde se han abierto foros para opinar sobre el destino que se le dabe dar a 'Lay Fun'. El tema de fondo que asoma es la inseguridad en la que viven los habitantes de Lima, que vive una racha de asaltos y de secuestros sin precedentes.
"El perro debería ser condecorado, así como se premia a los policías por evitar un asalto", dijo una mujer que llamó por teléfono a la radio local RPP. Otra dijo que la vida estaba por encima de todo, aun tratándose de un ladrón, y pidió la pena de muerte para el perro.
Mientras, la fiscalía evalúa si solicita que el perro sea sacrificado, por representar una amenaza para la vida, o si se le devuelve a sus dueños. La policía también entró a la polémica y lamentó no poder incorporar al rottweiler, de cuatro años, a las filas de la policía canina por sobrepasar el límite de edad de ingreso a su escuela, que es de dos años.
Una ley que regula la tenencia de animales podría salvarlo si se comprueba que el perro defendió la propiedad privada donde vivía, y que no es agresivo por naturaleza. El rottweiller provocó el martes la muerte de una persona que había entrado de noche en un garaje, a la que mordió hasta que se desangró.
Este jueves la representante de la Sociedad Amigos de los Animales exigió ver las condiciones de reclusión del perro. La radioemisora RPP entrevistó al responsable del centro antirrábico de Lima, quien señaló que el perro "estaba tranquilo, comía sus alimentos y tomaba agua con normalidad".
A su vez la emisora leyó algunos de los mensajes electrónicos que recibieron desde diversas ciudades del Perú, e incluso de peruanos en Estados Unidos, que abogan por la vida del perro.