El presidente estadounidense, George W. Bush, fue sorprendido por un micrófono abierto diciendo en la cumbre del G-8 que una de las claves de la crisis en Oriente Medio es que el Hezbolá "deje de hacer tanta mierda".
"Lo que deben hacer es lograr que Siria haga que el Hezbolá deje de hacer tanta mierda y esto se acaba", dijo Bush dirigiéndose al primer ministro británico, Tony Blair, aunque sin precisar quiénes deben hacerlo, en un almuerzo de los dirigentes del G-8 en San Petersburgo.
El presidente estadounidense era filmado por la televisión, pero no sabía al parecer que sus opiniones estaban siendo difundidas a través de micrófonos.