Mabel, el osito de peluche de Elvis Presley, ha pasado a mejor vida. Barney, el perro guardián que lo custodiaba en una exposición de este tipo de figuras en el Reino Unido, perdió los nervios y arremetió contra él, según han contado los organizadores.
Wookey Hole Caves, un destino turístico popular en Somerset, al sur de Inglaterra, había organizado una muestra para niños con mil ositos de peluche, entre los que se encontraba Mabel, propiedad del legendario rey del rock and roll. Pero todo salió mal.
La colección tenía tanto valor que la compañía de seguros insistió en que debía ser protegida de posibles robos con perros guardianes. Barney, un hermoso dobermann, recibió tan importante encargo.
"El guardia de seguridad estaba haciendo la ronda habitual por el local, y dejó suelto al perro" afirma el representante de la exhibición, Daniel Medley.
Carnicería
"Barney agarró a Mabel, y le arrancó gran parte de la cabeza. Después se volvió loco, y costó cerca de 20 minutos reducirle". Docenas de osos resultaron dañados en la carnicería, para la que nadie encuentra explicación. El perro había ejercido su trabajo de forma modélica durante siete años. "Quizá fueron celos por verme acariciar a Mabel", ha declarado el guarda de seguridad Greg West a la BBC.
Mabel fue fabricado en Alemania en 1909, pertenece a un aristócrata local, sir Benjamin Slade, que dice haber pagado 75.000 dólares por él en una subasta en Memphis (EEUU). Según Medley, sir Benjamin está "muy enfadado". En cuanto a Barney, "va a ser retirado a una granja donde pueda cazar gallinas". "Dijimos a la empresa de seguridad que no queremos que le ocurra nada malo, pero no queremos que vuelva".