La intervención de los Bomberos de la Comunidad de Madrid evitó esta noche que un joven de 29 años perdiera uno de sus dedos a causa de la presión ejercida por un anillo, de acero quirúrgico, informaron fuentes de Emergencias 112.
Durante la mañana del jueves el joven comenzó a sentir dolor en el dedo, visiblemente inflamado, y tras intentar quitarse el anillo comprobó que no podía.
Tras varios intentos y al aumentar la hinchazón decidió acercarse al Hospital de Boadilla donde los médicos tampoco lograron extraerle el aro de acero, de considerable grosor y dureza.
Tras dar aviso, un vehículo de los Bomberos se acercó al hospital. El primer intento, utilizando un cortaalambre, resultó fallido. Sin embargo, uno de los integrantes del equipo llevaba consigo una herramienta multiuso dotada de una pequeña sierra.
En una operación que se prolongó durante varios minutos, utilizando el instrumento y regando el dedo con suero fisiológico para evitar el calentamiento del anillo, el dedo del joven quedó, al fin, liberado.