Tras años de espera y cuando todo parecía que iba a terminar favorablemente, una joven colombiana vio cómo le rechazaban su petición de nacionalidad española por su nombre de pila, Darling, informó este viernes el diario El Mundo.
"Me llamo Darling y siempre me llamaré así. Es un elemento esencial de mi personalidad", dijo al diario la joven, de 33 años, cuyo nombre es corriente en Colombia pero no reconocido en España.
Tras haber superado todos los obstáculos administrativos requeridos, Darling había recibido finalmente en junio una carta en la que le notificaban que le habían otorgado la nacionalidad española. Aliviada y contenta, sólo le quedaba pasar por el Registro Civil, donde le notificaron, ante su estupor, que su nombre de pila no se ajustaba a la legislación española.
Está prohibido todo nombre que "perjudique a la persona, los disminutivos coloquiales, o los nombres que induzcan en su conjunto a un error en cuanto al sexo" de la persona, pregona la ley española. La colombiana, que considera que Darling no está afectada por ninguna de esas prohibiciones, presentó un recurso contra la decisión.
Otra colombiana, la pequeña Beliza, de ocho meses, también vio rechazada esta semana su nacionalidad porque su nombre era ambiguo sobre el sexo.