Un aficionado al Kung-fu de 17 años quiso detener un tren en marcha con un movimiento de este arte marcial llamado Xianglongshibazhang pero un policía le impidió probar su pericia de combate poniéndolo a salvo a tiempo.
Según el diario China Daily, el joven, apellidado Liang, saltó a las vías de la estación de Laibin, en la Región Autónoma meridional de Guangxi y se colocó en posición para frenar la marcha del tren.
El joven, después de que le hubiesen salvado la vida, reconoció ser un gran aficionado a las películas de espadachines y a las artes marciales y dijo que quería probar si el Xianglongshibazhang le permitiría frenar el tren.
Liang fue puesto bajo custodia por haber violado las reglas que prohíben saltar a las vías.
La leyenda atribuye la invención del Kung-fu al monje indio Bodhidharma, que fundó el Templo Shaolin, la cuna de este arte, en el año 527 y recomendaba el cultivo de uno mismo a través de largas sesiones de meditación zen.
Para evitar que el cuerpo se anquilosara, Bodhidharma ideó una serie de ejercicios gimnásticos que evolucionaron hasta el kung-fu (conocido como "wushu" en mandarín).