La Iglesia católica mexicana lamentó la tradición de los mexicanos de disfrazar el día de la Candelaria, el 2 de febrero, las figuras del niño Jesús con trajes que poco tienen que ver con Cristo, como vestidos de charro o las camisetas de sus equipos favoritos.
"¿Vestirías a Cristo adulto de ángel? Pues dirías: no. ¿Vestirías a un Cristo adulto de charro, de futbolista? Pues no. Pues entonces no lo hagas tampoco con el Cristo Niño, que es el mismo", dijo el miércoles el sacerdote José de Jesús Aguilar, subdirector de Radio y Televisión de la arquidiócesis de México. "Una imagen no es un muñeco", precisó.
Como alternativa, Aguilar ofreció a los feligreses mexicanos otras formas de vestir las figuritas del niño Jesús. "Habrá que recordar todas las tradiciones donde se viste a Cristo de Sagrado Corazón -esto es correcto-, de Jesús Nazareno, de Niño de Atocha, de Cristo Rey, de Jesús Sacerdote, de Buen Pastor, o del Niño de las Palomitas, porque el Evangelio el día 2 de febrero nos dice que cuando llevaron a Jesucristo a presentar al templo lo llevaron acompañado de dos palomitas", propuso.