El burro"catalán, una raza en extinción, será el principal protagonista de una cena organizada por un grupo de cocineros que busca así dar mayor "viabilidad económica" a una especie que está por desaparecer en el nordeste de España.
El ágape equino, que tendrá lugar el sábado, servido por la asociación gastronómica la Xicoia de Sort (en Lérida), constará de estofado de burro con patatas y verduritas y una degustación de productos de la carne 'burral', como longanizas, salamis, chorizos y otras exquisiteces.
El objetivo de los cocineros es "promocionar el consumo de esta carne, parecida a la de potro pero más melosa y dulce", según explicó al diario barcelonés La Vanguardia del jueves Ramon Aytés, uno de los cocineros de la asociación. La iniciativa persigue dar "una viabilidad económica al burro catalán para que la especie no desaparezca y los ganaderos apuesten por su cría", añadió Aytés. Los burros sacrificados para el ágape fueron "todos machos", con los consiguientes permisos para faenarlos y servirlos a unos 500 comensales que los cocineros calculan que serán de estarán en la velada.
El burro catalán ('Equus asinus' variedad catalana) pertenece a la raza de asno 'Equus asinus', originaria de la provincia de Gerona y en la actualidad se encuentra en peligro de extinción, reducido a sólo 300 ejemplares, de los que la mayor parte se encuentran en Cataluña. Se calcula que hay un centenar más en el resto de España y el sur de Francia de esta raza robusta, de pelo negro y gran cabeza, caracterizada por su gran resistencia, cuya desaparición comenzó con la introducción del tractor en las labores agrarias.
Con el tiempo se fue transformando en una especie de símbolo reivindicativo del nacionalismo catalán, en oposición al Toro de Osborne, aunque los grupos ecologistas lo utilizan para recordar que está en peligro de extinción. Esta identificación comenzó cuando dos jóvenes catalanes crearon una pegatina con la silueta del animal que se coloca en el coche y ahora en camisetas, ceniceros y bolígrafos.